Nuestra querida artista, Jesùs Vàsquez, vio la luz el 20 de diciembre de hace 85 años, en el Cercado de Lima, exactamente en la calle Pachacamilla.

Me contò en una entrevista - de las muchas que le hicimos- que desde muy niña ella empezò a beber de la fuente directa del criollismo, que le gustaba cantar y bailar. Y asì, poco a poco fue afinando el oìdo escuchando a los criollos de antaño, que se reunìan en el solar donde moraba con sus padres. Por ejemplo, Jesùs gustaba mucho de las canciones que entonaba el Trìo "Los Criollos de Pura Cepa", que conformaban : Ernesto Echecopar ( una de las mejores primeras voces de la patria), Lucho Aramburù y don Luis de la Cuba (famoso director musical y pianista).
Debemos destacar que llevada por la curiosidad, y por el oìdo, Jesùs visitaba a escondidas la casa de su vecino, y se deleitaba escuchando aquellos valses de la guardia vieja, esas marineras que cantaban los criollos de antaño. Se enamorò de lo nuestro para siempre. Un dìa se animò a ingresar invitada por ellos, e hizo una canciòn a dùo con el maestro Lucho de la Cuba, quien al oirla, le augurò los màs grandes èxitos.
La vida de Jesùs Vàsquez ha transcurrido càntandole al Perù, con su milagrosa voz - de ruiseñor dicen los crìticos y conocedores -. Una gran figura quien fue artista exclusiva de Radio Nacional del Perù y de Radio Victoria.
Y es precisamente la Radio quien la descubriò. Su primera audiciòn la tuvo en Radio Grellaud, y, en aquella ocasiòn su padrino artìstico fue, don Lorenzo Humberto Sotomayor. Nos comentaba la Reina Jesùs Vàsquez que por aquel entonces, ella cobraba 50 centavos por audiciòn y que, actuaba diariamente en tres funciones.
Circunstancialmente, en momentos que Jesùs cantaba en una fiesta familiar en el solar donde vivìa, la escuchò el director artìstico de Radio Goycochea, el caballero chileno Eduardo Sierralta quien personalmente la llevò a la Emisora limeña donde logrò su consagraciòn ante el pùblico que la aplaudìa en el salòn auditorio, asì como los que la escuchaban a travès de sus radio receptores.
En seguida un recuerdo de su presentaciòn en la Organizaciòn de Estados Americanos (OEA), adonde viajò como embajadora de nuestro arte, al lado de Oscar Avilès, Zambo Cavero, Polo Campos y Luis Abanto Morales...El pùblico emocionado hasta las làgrimas, allì presente, se rindiò ante su arte y fue ovacionada de pie por interminables minutos...
Nuestra Reina Jesùs Vàsquez, se impuso con profesionalismo, con una voz de antologìa -que difìcilmente volveremos a escuchar-, ante el pùblico màs exigente que allì se encontraba. Que maravilloso tributo de admiraciòn, fue un homenaje puro y sincero a sus magnìficos atributos.
Se afirma que Jesùs Vàsquez es el "Pendòn del Canto Peruano", que en los mejores años de su carrera nadie cantò como ella, que es como un ruiseñor, que su garganta es prodigiosa, voz priviligiada, extraordinaria e incomparable cantante, con una chispa especial, tierna, muy sentimental, etc.
A ello debo añadir que Jesùs, amèn de la profunda emociòn familiar que tiene, siempre fue una mujer amable, sincera, honesta, muy querendona y franca como ninguna. Nuestra Reina le dedicò su vida entera al Señor de los Milagros. En cada una de sus actuaciones siempre se persignaba y encomendaba a èl.
Jesùs Vàsquez, una artista en la màs autèntica acepciòn de la palabra. Entrevistarla, dialogar con ella, escuchando sus canciones es una maravilla, algo emocionante, palpitante que nos embarga y nos llena de una ternura infinita.
El cumpa Jorge Donayre decìa de Jesùs Vàsquez : "Cuando ella canta, canta el Perù.
La "Reina y Señora de la Canciòn Criolla", fue coronada y reconocida asì, en el Teatro Apolo en el año 1939. La funciòn organizada por don Aurelio Collantes, la "voz de la Tradiciòn", congregò a cientos de amantes de nuestra canciòn popular, especialmente a los vecinos de los Barrios Altos.
Precisamente el concurso estaba dedicado a elegir a una reina, los criollos asì lo exigìan. Querìan a una autèntica representante. Esa noche fue brillante para ella, su actuaciòn impactò tanto que unànimente la eligieron como nuestra Reina. Justamente la tenemos en esta fotografìa, ungida ya y coronada en el esplendor de su vida artìstica, cuando contaba con 19 años de edad.

Los autores y compositores de aquella època se rendìan ante su innato talento, y no dudaban en entregarle sus inspiraciones. El èxito estaba asegurado con su estilo y su voz incomparables. El pueblo peruano le debe muchìsimo a esta gran dama, es por ello que pùblicamente le rindo mi humilde tributo y admiraciòn plena. Y mi gratitud, como amante de la mùsica criolla y como Productora de Programas, por todo lo realizado en favor de la difusiòn de la mùsica peruana alrededor del mundo. Porque Jesùs se convirtiò en una infatigable viajera. Era requerida en todas partes. Tantos años dedicados a este arte del canto, muchas veces ingrato, le valieron muchìsimos reconocimientos, trofeos, diplomas que orgullosa y celosamente, ella guarda en su hogar de San Miguel.
servido por quevivalamusicaperuana
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